El clima vuelve a estar en el centro de la atención en Santo Tomé. Las lluvias de los últimos días, sumadas a un pronóstico que anticipa una mayor presencia de precipitaciones durante los próximos meses, encendieron las alertas de los equipos de prevención.
“El Niño ya está presente”, afirmó este martes el director de Protección Civil de la Municipalidad, Maximiliano Montenegro, al describir el escenario que atraviesa nuestra ciudad y las perspectivas para lo que resta del año.
Según explicó el funcionario, agosto ya superó los 30 milímetros de lluvia que históricamente se registran durante todo el mes, mientras que las previsiones indican que las precipitaciones podrían incrementarse progresivamente durante septiembre, octubre y los meses siguientes.
La humedad acumulada, una de las principales preocupaciones
Protección Civil cuenta con dos puntos de medición en la ciudad, uno ubicado en el sector norte y otro en el sur. Desde el último fin de semana se registraron alrededor de 20 milímetros en el norte y 25 milímetros en el sur.
Montenegro explicó que, hasta el momento, se trató principalmente de lluvias débiles pero persistentes. Si bien este tipo de precipitaciones genera menos inconvenientes inmediatos que una tormenta intensa, también provoca que el suelo vaya acumulando humedad.
Y allí aparece una de las principales preocupaciones.
Una lluvia de 50, 60 o 70 milímetros en un período corto podría generar complicaciones si encuentra un terreno ya saturado, dificultando el escurrimiento del agua hacia los reservorios y otros sistemas de drenaje.
“Ya estamos teniendo lluvias más de lo normal y en sí El Niño es eso: vamos a tener más lluvia de lo previsto, de lo normal”, explicó Montenegro.
Preparativos para los próximos meses
Ante este escenario, el Municipio sostiene diferentes trabajos preventivos en distintos sectores de la ciudad. Entre ellos se encuentran la limpieza de cunetas y bocas de tormenta y el reemplazo de tuberías que presentaban roturas o inconvenientes.
Para las intervenciones de mayor magnitud, como la limpieza de reservorios y grandes canales, se necesita maquinaria provincial. Por ese motivo, Protección Civil mantiene gestiones con las autoridades de Santa Fe para coordinar los trabajos necesarios.
La prevención también se extiende a la organización de los equipos que deberían intervenir ante una eventual emergencia.
Cada 15 días se realizan reuniones con distintas áreas municipales, el sistema de salud y el Hospital SAMCo. También se mantiene coordinación con la Policía y los Bomberos para definir recursos, responsabilidades y posibles respuestas ante distintos escenarios.
También miran al río
Otro de los puntos que ya forma parte de la planificación es una posible crecida del río hacia fin de año.
Desde Protección Civil se realizaron recorridas y relevamientos en distintos sectores ribereños y en las zonas consideradas más vulnerables. Además, se trabaja para garantizar la disponibilidad de brigadas acuáticas y coordinar eventuales refuerzos con cuarteles de Bomberos de localidades cercanas.
La planificación contempla también a las personas que podrían necesitar una atención especial frente a una emergencia.
En ese sentido, Protección Civil articula acciones con la Empresa Provincial de la Energía y las áreas de salud y cuenta con un relevamiento de personas electrodependientes, postradas y con discapacidad, con el objetivo de poder asistirlas rápidamente si una contingencia lo requiere.
Por ahora, el mensaje de las autoridades apunta a la prevención. Las lluvias persistentes ya dejaron un suelo con un importante nivel de humedad y los próximos meses podrían traer un escenario más exigente.
“La idea es estar preparados lo mejor que se pueda”, resumió Montenegro.
Para Santo Tomé, el desafío será atravesar una temporada que podría presentar mayores lluvias con los sistemas de drenaje, los reservorios y los equipos de emergencia preparados para responder ante una eventual situación de riesgo.
Fuente: Santotomealdía